Mi muro y opiniones de autoridades

miércoles

¿ Qué importancia puede tener Giovanni Battista Doni en esta investigación sobre Descartes?

( La siguiente entrada contiene una hipótesis heurística que quizás tenga que revisar o cancelar al compendiar las conclusiones de mis investigaciones. El interés de Descartes por llevar a cabo indagaciones en Roma para obtener informaciones privilegiadas es cierto, pues, como demostraré, lo reveló él mismo en varias cartas. También se puede saber por esas cartas quienes podían ser las fuentes de información... Pero el papel de Giovanni Battista Doni puede ser irrelevante en el asunto... o no, puesto que llegó a tener gran influencia en el Colegio Cardenalicio.)

Giambattista Doni (1545-1647), el destinatario del ejemplar de la segunda edición de las " Questions theologiques", según sabemos por la carta de Mersenne a Peiresc, fue un musicólogo italiano. Entre 1621 y 1622 conoció a M. Mersenne en París, donde vivió como acompañante del Cardenal Neri Corsini. Al volver a Italia, entró al servicio del sobrino del Papa Urbano VIII, el cardenal Francesco Barberini, otro personaje con quien mantuvo correspondencia el mínimo francés. Fue también bibliotecario al servicio del Papa.

Probablemente estos aspectos apenas tengan importancia para nuestra investigación. No consta que hubiese habido correspondencia entre Descartes y este empleado del Cardenal Barberini. Es muy probable, sin embargo, que Doni tuviese conocimiento a través de Mersenne, ya fuese en alguna de sus conversaciones o por correspondencia, sobre el tratado sobre música que compuso Descartes para Beeckman. Pero esto no es relevante aquí.

No obstante, como veremos, Descartes se interesó por llevar a cabo ciertas averiguaciones o gestiones en Roma, para lo que tuvo que echar mano de sus contactos, a través de conocidos y algún cardenal que siguió de primera mano el caso de Galileo. Descartes buscaba información privilegiada. Confesó que le preocupaba la actitud demostrada por Roma ante el tema del movimiento de la Tierra, puesto que ( como en otra carta ya había comentado a Mersenne) se encontraba inextricablemente unido a las piezas de su sistema. Pues, bien, aunque algunos han pensado que ese cardenal podría haber sido Guido di Bagno, éste falleció en 1641. Lo más seguro es que fuese el sobrino del Papa, con quien Mersenne mantuvo correspondencia. E, independientemente de que se solicitase o no la intermediación de Doni, éste era un personaje con un prestigio sumamente influyente en el medio cultural y eclesiástico de Roma, gracias a su relación con la familia del Papa.

" I contatti internazionali e la vita nella corte e nelle accademie romane avevano dato al D. un prestigio rilevantissimo tanto che Urbano VIII lo nominò nel 1629 segretario del  Collegio dei Cardinali." ( Dizionario Biografico degli Italiani. V. 41/ 1992. Gianfranco Formichetti)

Es decir:

" El contacto internacional y la vida en la corte y en la academia romana habían dado a Doni un prestigio tan destacado que Urbano VIII lo nombró en 1629 Secretario del Colegio Cardenalicio"

Parece que este cardenal, sobrino del Papa Urbano concitó cierto interés por parte de algunos pensadores franceses que, de una u otra manera, simpatizaban con las ideas galileanas. No seguramente porque fuese un partidario de Galileo, sino probablemente por su posición influyente, sus intereses culturales, su paso por Francia y sus relaciones con personajes importantes tanto del ámbito cultural como eclesiástico y político.
Por ejemplo, Peiresc mantenía una correspondencia frecuente con Galileo. Tras su condena, trató de influir en personajes poderosos en Roma para que intercediesen en favor de la libertad de Galileo. Y el principal destinatario de sus ruegos fue Francesco Barberini. Se conserva una carta de Galileo a Peiresc en la que le agradece su intercesión:

 Acetri, le 16 mars 1635

Très Illustre Monsieur et mon Maître très vénérable.

J'ai vu la première lettre écrite par votre Seigneurie Illustrissime au très Eminentissime Cardinal Barberini, et la réponse de Son Eminence, comme je vous en ai informé par une autre lettre, en vous rendant grâces autant que je le pouvais pour une faveur si insigne. J'ai par la suite vu la seconde réponse, toujours pleine de la même affection et plus grande encore, puisque vous persistez toujours avec la même ardeur à porter gaillardement des coups à une forteresse, je ne dirai pas inexpugnable, mais dont on ne voit pas qu'elle donne le moindre signe de céder sous les chocs, encore que Votre Excellence Illustrissime aille rechercher des passages très efficaces, propres à éveiller la pitié et à adoucir la colère […]

De ma maison de campagne d'Arcetri

Très dévoué et très obligé serviteur
Galileo Galilei

           ( Tomado de Yvon Georgelin & Simone Arzano: Les astronomes érudits en Provence, Peiresc et Gassendi. Oservatoire de Marseille. 121 Congrès National des Sociétés Historiques et Scientifiques, Nice, 1996. Sur les traces des Cassini, p. 311-329 )

Me pregunto si Descartes, a través de Mersenne, cuando confiaba en la influencia de los contactos en Roma para obtener el éxito de su plan y, así, silenciar a sus enemigos en el campo católico, no sería precisamente en Barberini y en su antiguo empleado, Doni, amigo de Mersenne, en quienes había depositado sus grandes esperanzas... Esta pregunta queda en el aire a la espera de ser contrastada con la correspondencia cartesiana.

Pero también me pregunto si Descartes, que buscó un apoyo en la corte papal, no fue capaz de darse cuenta de que, de la utilización que Roma hizo de la angélica doctrina contra la hipótesis del movimiento de la Tierra se seguían implicaciones epistemológicas completamente distintas a la función que él quiso atribuir en su sistema a la Omnipotencia del Dios perfecto, puesto que Éste era para Descartes  la garantía de validación y verdad de toda conclusión deducible a partir de principios claros y distintos. Y si, según lo probado anteriormente, Mersenne conocía muy bien que la angélica doctrina era una razón antigalileana al gusto de Roma, cómo este gran amigo de Descartes pudo no compartir esta información que él poseía y que tanto pesó en la segunda edición de las "Questions Theologiques "...
(CONTINUARÁ)

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